abril 17, 2015

Nor Yauyos Cochas, destino rural


Vida campestre, legado cultural y deslumbrante belleza escénica son algunos de los atributos de una reserva paisajística que está a solo un suspiro de Lima. 
Julia Álvarez / Estefany Luján 
Revista Rumbos 

 A pesar de que las temperaturas veraniegas se mantienen en la costa, ya es tiempo de alejarse del relajo playero para recorrer otros caminos y disfrutar de los valles, las quebradas y las cordilleras. Así que busque en el ropero sus prendas abrigadoras y emprenda un recorrido por la Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas (regiones de Lima y Junín), una de las áreas naturales más sorprendentes del país. 

 Lagunas turquesas, caídas de agua y nevados míticos. Tres razones que justifican alejarse de la ciudad. Pero no son las únicas. Un rosario de pueblos campesinos, una red de caminos transitada por llameros que conservan sus tradiciones ancestrales y, también, complejos arqueológicos que evidencian la sapiencia de los antepasados. 

En los dominios del apu Pariacaca existen edificaciones precolombinas como Huamanmarca, las andenerías de Laraos y Carania, las chullpas de Huallujina en Vitis y el pueblo fantasma de Huaquis en Miraflores, una ciudadela de piedra abandonada en la cima de una montaña. Desde este lugar se tiene una visión privilegiada del río Cañete. 

 El itinerario debe incluir la experiencia vivencial en la comunidad campesina de Alis, con su impactante cañón de Uchco y la vistosa laguna de Silacocha. También hay que visitar el bosque del Amor en Vilca, los cuatros puentes coloniales de cal y piedra, y las cascadas escalonadas de Cabracancha en Huancaya. 

Si busca emociones intensas, enrumbe hacia Tomas, donde la adrenalina está en las balsas que se enfrentan al río y en los parapentes que surcan el cielo límpido de la sierra. En la reserva hay tramos del Camino Inca que permiten acercarse a las nieves eternas del Pariacaca. Tanta es el punto de partida ideal para recorrer paso a paso una reserva maravillosa que está a solo un suspiro de la capital. 

 LA FICHA RUTAS: 

Panamericana Sur a Cañete. Aquí se toma el desvío a Lunahuaná (kilómetro 145). Este camino conduce a Huancaya y a los otros pueblos de Nor Yauyos Cochas. Por la Carretera Central hasta La Oroya, donde nace un desvío hacia la SAIS Túpac Amaru. La vía llega hasta Vilca. CAMPAMENTOS: En Huancaya, pasando el puente colonial. En Vilca, en la parte alta del bosque de eucaliptos. BEBIDAS: Chamis o quemadito (hierbas, canela, limón y aguardiente). 

Fuente:http://www.larepublica.pe/11-04-2015/nor-yauyos-cochas-destino-rural

abril 01, 2015

Guardaparques de la Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas implementan banco de semillas de papas nativas en parcelas piloto

El Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP) viene promoviendo la agricultura sostenible para la recuperación de papas nativas oriundas de nuestra sierra peruana a través de la asistencia técnica que brindan los guardaparques de la Reserva Paisajística de Nor Yauyos Cochas (RPNYC) a las comunidades locales.

Además del trabajo de control, vigilancia y educación ambiental, estos héroes de la conservación, a través de una iniciativa piloto, vienen recuperando la variedad de papas nativas a través de parcelas demostrativas ubicadas en las comunidades de Alis, Huancaya, Tinco, Laraos, cerca de los Puestos de Control y Vigilancia.

Con esta exitosa experiencia se han recuperado hasta la fecha 65 de las 80 variedades de papas propias de la zona. “Tenemos parcelas a 3200, 600, 4050 msnm”, señaló Raúl Crispin Robladillo, guradaparque de la RPNYC.

El trabajo consiste en cultivar diferentes semillas de papas nativas para conocer su adaptación en los diversos pisos ecológicos. “Con estos sembríos podemos conocer cuáles son las semillas que se adapta mejor a la altura, cuáles son las propensas a plagas y otros factores que permitan mejorar la agricultura de este tubérculo. Esto permite que la comunidad tenga una buena cosecha”, agrego Crispin.

El proceso de cosecha es monitoreado por los Guardaparques dos veces al mes para conocer en detalle el periodo de crecimiento de la planta, observando el color de la flor, la presencia de plaga, el follaje, la textura, la pigmentación. Todo este proceso es informado a través de un reporte minucioso al jefe de la Reserva.

Estas parcelas demostrativas han permitido la recuperación de 65 variedades de papas nativas que benefician actualmente a 64 comunidades ubicadas dentro de la Reserva, siendo un gran ejemplo de desarrollo sostenible para la población local.


Esta iniciativa ha implementado el banco de semillas de papas nativas que actualmente son entregadas a las comunidades para su cultivo y aprovechamiento. 

Este proyecto pretende impulsar la venta de las 65 variedades de papas nativas en los mejores supermercados de la lima por su calidad y cultivo orgánico.